
A Virginia le gustaba Vita-Pilar Bellver
Año de publicación: 2016
País: España
Con frases hondas y apasionadas se desarrolla la novela de Pilar Bellver (España, 1961) que narra la relación de amistad, admiración y deseo entre Virgina Woolf y Vita Sack-Ville West, una mujer inglesa guapa y simpática, lo que la hacia parecer atractiva ante los ojos de quien la viera, poeta, novelista y diseñadora de jardines. Con este libro publicado en 2016 Pilar fue capaz de mostrar, a través de la ficción, la sólida relación entre dos mujeres indudablemente inteligentes y, en cierto sentido, privilegiadas, del siglo XX.
La historia la conocemos por el intercambio de palabras y promesas, pero no sólo entre las protagonistas, también de las parejas oficiales de ellas, pues este vínculo lo conformaban cuatro, los esposos (Henry y Harold) estaban involucrados y participaban como cómplices en su relación.
Y pudiera pensarse que los matrimonios funcionaron porque los cuatro formaban parte de la comunidad LGBTI, por lo que se infiere había entre ellos gran entendimiento, pero leyendo la historia y conociendo a los personajes se entiende que pudo funcionar porque entre ellos había un profundo amor, un pacto de respeto y responsabilidad afectiva que se prolongó por décadas, ejemplo que bien sirve para quienes construimos relaciones amorosas en el siglo XXI:
«Tal vez un día ya no te ame con esta urgencia que te amo ahora, pero jamás dejaré de considerar tu amistad como una de las mejores cosas que me están pasando en la vida.»

Este libro no fue mi favorito, pero siento necesidad de escribir sobre él, recomendarlo, porque, el hecho de que a mí haya llegado a destiempo, no necesariamente significa que sea malo. Incluso creo tiene el poder de incentivar el hábito de la lectura entre adolescentes.
Una vez iniciada la lectura, el libro avanza rápido y se olvida que es ficción, la autora parte de fragmentos de cartas íntimas, se vale de datos biográficos y de su propia admiración por la vida y obra de Woolf para desarrollar unos años de la historia y el romance entre dos mujeres escritoras de la sociedad inglesa que tenían que esconderse para quererse:
«Amo como mujer, pero es a ti a quien amo, y porque eres mujer.»
La novela, me parece, resulta interesante para aquellas mujeres jóvenes y no tan jóvenes que se proclaman feministas o sienten curiosidad por el feminismo, dado que conocemos la forma de pensar, sentir y algunas de las luchas de una de las grandes precursoras de este movimiento, incluso pareciera que Pilar Bellver tuviera la clara intención de dirigirse a las jóvenes que quieren conocer más de cerca a Virginia, pues al final del libro se encuentra un apéndice escrito a modo de conversación entre ella y su sobrina, en donde profundiza los comentarios acerca de la autora de Una habitación propia.

Será por los instintos periodísticos de la autora pero ciertamente a lo largo del libro hace muchas notas a pie de página, espacios que aprovecha para abundar en información o matizar algún dato, detalle que vuelve entretenida la lectura, al grado de asemejarse a la sensación de leer periodismo rosa, pero no se malinterprete, resulta bastante entretenido para quienes admiren a Virgina Woolf.
La novela se divide en cuatro capítulos: La tela azul, El cuadro, La virgen y La anunciación. Y, como se mencionó arriba, el apéndice: La tela azul del cuadro de la virgen. El libro es visual incluso diría musical, pues encuentras en él referentes artísticos de este tipo que existen actualmente y resulta motivante buscar en internet mientras se lee, pues le da un toque interactivo a la lectura, factor por el que considero bueno para promover la lectura entre jóvenes.

También en este libro conocemos detalles del fervor de Virginia por España, especialmente Andalucía (comunidad de donde es originaria la autora de la novela); los viajes de Vita a Teherán por el trabajo de Harold y los escandalosos juicios en los que se vio involucrada por no ser hombre y perder en consecuencia la herencia de la mansión de Knole.

Viajes y anécdotas que pusieron sabor a la relación entre ambas y sus respectivas parejas, y que a uno, como lector, no hace más que atraparnos como abejas en la miel. Ser mujer, a día de hoy, tiene sus desventajas, pero ser mujer en siglos pasados era todavía más comlicado y es gracias a mujeres como ellas que el panorama actual ha pintado mejor:
“Algo tendremos que hacer, Vita, mi carnal Vita, para empezar a llamar a las cosas por su nombre. Yo sueño con el día en que una mujer pueda escribir en un texto literario, destinado a ser público, no en una carta personal, que Virginia ama a Vita, con toda tranquilidad y dejando claro que amar y buscar el abrazo físico y el placer sexual son radicales de la misma etimología. Semánticas idénticas. Sinónimos innegables”

Foto: https://adrianharringtonbooks.wordpress.com/2015/07/30/life-in-courts-ten-reasons-to-visit-vita-sackville-wests-childhood-home/
Tener la maestría de escribir una novela epistolar de ficción sobre Virginia Woolf es un mérito reconocible a quienes se inmiscuyen años en la lectura e investigación sobre una de las escritoras más influyente del siglo XX.
Tal vez por ello A Virginia le gustaba Vita sea un libro bastante popular en redes sociales, incluso diría que está de moda (al grado de sumar ya una 7ma edición publicada en el año 2020) cada detalle está impecablemente pensado, desde el título, la secuencia en los nombres de los capítulos y la información señalada a pie de página.
Si se está en busca de un libro que resulte entretenido y apasionado, si se quiere leer algo que no se pueda dejar de leer, que atrape hasta el final, recomiendo ampliamente este libro para perderse en imágenes como estas:
“Nada ni nadie había conseguido de mí tanta emoción, tanta verdad y tanto placer como acabo de sentir junto a ti esta tarde. Ya sé que te hablo de primeas veces y de máximos románticos como le hablaría un hombre experimentado y mentirosillo a su amada virgen. Aunque en este caso lo que digo es verdad y los papeles están cambiados entre tú y yo; porque la virginia soy yo con mi merecido nombre a cuestas a pesar de que soy más vieja que tú, y la victoria eres tú, con tu premonitorio nombre por bandera y tus conquistas por estandarte”.
A Virginia le gustaba Vita es pues una novela erótica pero no explícita, muy entretenida que husmea en la vida de Woolf y afianza los pensamientos feministas que apuestan por quitar las barreras patriarcales al amor ya la vez que cuestionan las juicios sociales que nos ha tocado liberarnos no solo las mujeres, sino hombres también, a través de una historia de amor narrada con suspicacia y curiosidad.

Foto de editorial Dos Bigotes.

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