
“Escuchadme, dice, os explicaré cómo apuñalaremos a los americanos en el vientre, cómo usaremos aviones como armas para nuestro propósito. Sabed, hermanos, que para esta misión serán necesarios nervios y voluntad de acero. Termina en la muerte, como toda vida, pero en la muerte a través del glorioso martirio. Vuestra recompensa os esperará en el paraíso.”
Atta-Jarett Kobek
Año de publicación: 2013
País: Barcelona, España
Editorial: Alpha Decay
¿De qué te imaginas que se trata el diálogo? Y lo más importante ¿quién crees que lo dice? Pues sí, se trata de uno de los acontecimientos más impactantes y con gran visibilidad de la historia mundial reciente. Cualquier persona nacida de los 90’s hacia atrás, recuerda perfectamente qué se encontraba haciendo en el preciso instante en que sucedió el ataque áereo a las Torres Gemelas en New York y esas palabras son del mismo Osama Bin Laden, las pronuncia en su encuentro con Atta, el protagonista de la novela, un arquitecto egipcio que vive viajando y estudia en Alemania, país donde defendió una tesis en la que no sólo critica sino reprueba la imposición de los rascacielos en la tendencia arquitectónica occidental y oriental. Por esa postura tan definida, argumentada y radical, se gana la admiración y afecto de uno de los criminales más buscado de la edad moderna y así pasa a formar parte del plan llevado a cabo el 11 de septiembre del año 2000.
La novela podría percibirse como extraña, rara, para quienes vivimos desde una perspectiva occidental y ajena al mundo islámico terrorista. Primero por la forma de narrar y la articulación de las ideas; segundo, por la línea que sigue el protagonista en su forma de pensar. Cabe decir que no todo lo vinculado al islam es terrorismo, cierto. De cualquier manera, no me gustó pero sí aprendí datos interesantes que tal vez nunca llegarían a mí, por mera falta de curiosidad. Y ya por eso mereció la pena haberla leído.

http://www.alphadecay.org/autores/jarett-kobek/
Jarett Kobek (Massachusetts, 1980) es un estadounidense de origen turco radicado en California quien publicó tres años después de Atta la también novela I hate the internet (2016) de la editorial estadounidense We Heard You Like Books. Dentro de los datos biográficos del autor que se encuentran accesibles en la red, encontramos que su obra ha sido nominada al Puschart prize que es un premio otorgado por Puschart Press para todo aquella obra poética o narrativa publicada por pequeñas editoriales que se considere la mejor del año anterior; y su obra ha sido antologada junto a las de Haruki Murakami y F. X. Toole, entrenador de boxeo que escribió Rope burns: stories from the corner.

Sobre las curiosidades que se conocen leyendo Atta, por ejemplo, resulta interesante el nombre de quién fue el arquitecto que ideó la estructura y construcción de las Torres Gemelas: Minoru Yamasaki de origen japonés-estadounidense. O que a Osama Bin Laden le gustaba jugar voleibol, era un hombre grande, robusto de casi dos metros. De esto último ¿qué tanto será ficción?
El libro escrito por Jarett es la biografía de un joven retraído y el encuentro con Osama Bin Laden. Tras su lectura, uno se plantea perspectivas distintas del terrorismo, no necesariamente mejores, ni peores, sino que el tema se pone sobre la mesa y uno mismo se puede permitir explorar las situaciones, las convicciones detrás, los ejecutores y sus idiosincrasias, no pretendo justificar los hechos, de ninguna manera sino que se descubren nuevas aristas.
Atta, el protagonista, plantea la idea que la destrucción de las Torres Gemelas fue no un ataque terrorista sino una crítica arquitectónica extremista y radical, a lo largo del libro se hacen señalamientos sobre cómo los altos edificios o rascacielos con sus estructuras y planos no sirven a los intereses vitales de las personas, sino que buscan satisfacer las exigencias de planeación de los vecindarios circundantes, según el protagonista, quien se pregunta ¿cuál es el fin último de la planeación urbana? Y señala que, en caso de tener respuesta, bien valdría hacerse otro cuestionamiento más ¿a qué intereses atiende?

No es que con la lectura me haya planteado odiar los edificios, pero en la visita reciente que hice a New York sí me planteé cuál era la necesidad de tanta construcción hacia arriba, no me gustaba observar cómo los edificios tapan la luz del sol y forman túneles infinitos por donde las corrientes de viento helado te despeinan, tampoco me gustaba ese dolor de cuello al intentar ver el fin de los edificios sin éxito alguno. Pero claro, lo vi como cuestión de gusto -o falta de- por lo urbano y nada más.
La desgracia impone sus condiciones, sus nichos. No más modestas casas de roca. En su lugar se asienta la ubicua plaga del Cruzado del siglo XX. La embriaguez europea y el asalto brutalista aterrizan en Alepo. Estos males son el rostro sombrío de la nueva Siria. La miseria es engendrada por la emulación de la sofisticación occidental y por la avaricia de los perros capitalistas.
Página 60
Se sabe que un grupo de humanos aislado o en extremo cerrado puede sostener creencias inverosímiles siempre que se mantenga en un contexto en el cual es posible reafirmarse constantemente unos a otros y ahorrarse mutuamente la plena interacción con el exterior. ¿Sería este el caso?
El libro cierra con dos apéndices el último es una breve narración sobre Saddam Hussein titulado «El Whitman de Trikkit y el segundo un fragmento de la tesis “Desarrollo urbano en una ciudad oriental-islámica” defendida por Mohamed el-Amir en la Escuela de Planeación e Urbanismo de la Universidad Técnica de Hamburgo en agosto de 1999.
Existe el musulmán, existe Alá y nada más. Los hombres se dedican enteramente a una causa, vivir más allá de los falsos ídolos del capitalismo y el comunismo imagen reflejada el uno del otro, y sus yugos de clase y su tiranía tecnológica.
Página 130


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